Saludo de bienvenida

Bienvenido a "L.B.Confidential". Espero que tus expectativas se vean cubiertas. Gracias por tu visita !!!
gadgets para blogger

jueves, 14 de enero de 2016

BALADA DE LA COSTA OESTE. (Jean-Patrick Manchette)

---------------------------------------------------------------------------------------------------------------------
BALADA DE LA COSTA OESTE (Le petit bleu de la côte Ouest)
Jean-Patrick Manchette
TRADUCCIÓN: Ramón de España
RBA LIBROS, S. A., febrero de 2013
---------------------------------------------------------------------------------------------------------------------
La trama de «Balada de la costa Oeste» es engañosamente simple, ya que durante la mayor parte del libro no tenemos idea de lo que está sucediendo, puesto que Manchette se limita simplemente a seguir a su personaje principal. La novela comienza con un Georges Gerfaut paseando por las calles en su Mercedes, en medio de la noche, escuchando jazz estilo de la West Coast (de ahí el título del libro). Gerfaut es un hombre de menos de cuarenta años. El interior de Georges, no obstante, es oscuro y confuso y en él se aprecian ciertas ideas izquierdistas. Después de unas pocas páginas, hace aparición la figura de Alonso Emerich y Emerich, un dominicano de ascendencia alemana que solía trabajar para la inteligencia militar. Hemos de reconocer que, en un principio, no alcanzamos a imaginar cuál es el propósito de la inclusión de semejante personaje, porque rápidamente retomamos de nuevo a Georges, que es adelantado por dos coches, uno en persecución del otro. Tras el choque de ambos vehículos, el segundo se da a la fuga, y Georges ayuda al conductor del primero trasladándolo al hospital. Luego regresa a su casa. Unos días más tarde, su familia -su esposa Béa y sus dos hijas- se dirige a las afueras de París de vacaciones. La noche del 29 de junio la familia duerme en su lugar de recreo –Saint-Georges-de-Didonne-. Al día siguiente intentan matar a Georges Gerfaut. 

Georges no toma conciencia de que está siendo atacado por dos sicarios al servicio de Alonso Emerich, que ahora se presenta bajo el nombre de Sr. Taylor. Una vez más ignoramos cuál es el motivo por el que se quiere quitar de en medio a Georges (podemos imaginar no obstante que tiene algo que ver con el conductor del coche a quien auxilió, pero desconocemos la causa), aunque ello forma parte de la diversión. Porque con el seguimiento de George en la orilla del mar, la trama se pone realmente en marcha. Es bastante gracioso, pero lo cierto es que los dos sicarios no son capaces de matarlo. «Y entonces, tras  un minuto larguísimo, los dos asesinos se dieron a la fuga. Porque no conseguían acabar con su presa. Porque la presa en cuestión se había convertido en una especie de máquina histérica que removía masas de agua considerables y amenazaba en todo momento con sacarles un ojo con las uñas». Lo cierto es que Georges, con muy poco esfuerzo por su parte, se las arregla para eludir a los dos matones. Este intento de asesinato hace cambiar algo en su interior pues abandona a su esposa y regresa a París. Los asesinos no logran ponerse al día con él, y cuando lo hacen, se escapa de nuevo, matando a uno de ellos casi por accidente. Luego huye al bosque y termina en las estribaciones de los Alpes, donde es encontrado por un leñador un poco excéntrico. Y él simplemente se queda ahí. Se convierte en otra persona completamente diferente, aprende a ser autosuficiente, a desconectarse de su mujer, y a cambiar su aspecto... Pero, y siempre hay un pero, el segundo asesino le sigue la pista, y Georges termina de vuelta al mundo real, listo para averiguar exactamente por qué estos dos hombres fueron enviados a matarlo.

La fascinación de esta historia radica en el personaje de Georges. En realidad, Carlo y Bastien, los dos sicarios, tienen su atractivo, pero Georges se erige por méritos propios en la figura central de la novela. Cierto es que Manchette podría haber manifestado un poco más de querencia hacia su figura y haberla dotado de una dosis algo más apropiada de inteligencia, pero también es verdad que Georges es muy afortunado. Manchette no lo convierte en una especie ridícula, pero sí muestra que  hace cosas que no son propias de un ser equilibrado. Esto produce que su búsqueda sea bastante extraña y plena de humor negro. El libro está lleno de muertes violentas y no es precisamente una comedia, pero sólo el hecho de que estos dos asesinos profesionales pasen momentos tan difíciles en su intento de acabar con este mediocre gerente de ventas, en lugar de convertirlos en ineptos hace que su actuación roce lo surrealista. Tras el intento de asesinato, y sin solución de continuidad, nos tropezamos con un Georges que se ve obligado a vivir en plena naturaleza durante largos meses. George es un tipo complicado, un personaje que se da cuenta de cómo está estructurada la sociedad, pero que anhela para sí otras cosas.

Al final del libro, estamos de vuelta en la autopista, y Manchette nos hace ver que George ha cambiado. «Balada de la costa Oeste» es un producto muy «europeo»; los europeos están más vinculados a la historia, tanto social y personal, que los estadounidenses, por lo que si este libro hubiese sido escrito por un estadounidense, probablemente habría terminado de manera muy, pero que muy diferente. 

Aparte de todo eso, «Balada de la Costa Oeste» es una excelente novela. Posee una sensibilidad ligeramente diferente que la mayoría de la novela negra americana, es altamente refrescante, y el hecho de que Manchette posea un sentido irónico del humor funciona bien. 
---------------------------------------------------------------------------------------------------------------------