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viernes, 4 de abril de 2014

A MIS MEJORES AMIGOS NO LOS HE VISTO NUNCA (Raymond Chandler)

A MIS MEJORES AMIGOS NO LOS HE VISTO NUNCA
Raymond Chandler
Traducción: César Aira y Juan Manuel Ibeas
Debolsillo, septiembre 2013


"El poeta laureado de los lobos solitarios". TIME

Recoge este libro dos de las facetas menos conocidas de Raymond Chandler. El autor nos presenta su cara más personal en sus cartas, ensayos y artículos de prensa. La primera parte recoge en su totalidad el libro "The Raymond Chandler Papers: selected Letters  and Non-fictin (1909-1959), Atlantic Monthlu Press, 2000, publicado en español bajo el título "El simple arte de escribir", Emecé, 2004. La segunda parte del volumen está dedicada a la labor ensayística del autor.

Chandler es hijo único, nacido de padres cuáqueros, él ingeniero a la vez que alcohólico y ella irlandesa. Se educa en Inglaterra donde un hermano de su madre le costea los estudios preuniversitarios. Cuando su tío se niega a seguir manteniéndole emigra solo a EE.UU. Después de participar en la Primera Guerra Mundial como combatiente de la Primera División Canadiense, regresa a California y contrae matrimonio con una ex modelo, divorciada y diecisiete años mayor que él. De carácter poco sociable y solitario, ("mi carácter es una mezcla no llevadera de indiferencia exterior y de arrogancia interior" según sus propias palabras), spertinaz nomadismo, sus escarceos con el alcohol y el fallecimiento de su esposa en 1954 hacen que el propio autor describa su existencia como "una vida más bien desdichada". Muere el 26 de marzo de 1959 en La Jolla, California. 

La producción epistolar de Chandler es bastante copiosa. Los temas que atiende van desde sus reflexiones literarias hasta su compleja personalidad, pasando por asuntos tan diversos como la sociedad californiana, la Segunda Guerra Mundial, su tormentosa relación con Hollywood, su juicio sobre Marlowe, el fallecimiento de Cissy, su intento de suicidio e incluso la muerte de su gata Taki. La mayoría de ellas están dirigidas a hombres y mujeres con los que tiene trato profesional: editores, agentes, abogados. De entre tantas transcribo aquí tres, que dejan vislumbrar las claves que se esconden tras la personalidad del hombre que da vida a Phillip Marlowe. 

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Artículo publicado en otoño de 1944, en  la revista "Atlantic Monthly", dirigida por Charles Morton.

Hammett sacó el crimen del jarrón veneciano lo arrojó al callejón; no necesita seguir ahí para siempre, pero fue una buena idea ... Hammett devolvió el crimen a la clase de gente que lo hace por un motivo, no solo para proporcionar un cadáver; y con los medios a mano, no con pistolas de duelo talladas a mano, curare o peces tropicales. Llevó al papel a esa gente tal como es, y la hizo hablar y pensar en la lengua que usa habitualmente con esos propósitos ... Fue parco, frugal, duro, pero hizo una y otra vez lo que solom los mejores escritores pueden hacer. Eswcribió escenas que parecía como si nunca hubieran sido escritas antes.

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A Dale Warren (8 de enero de 1948)

A mis mejores amigos no los he visto nunca. Conocerme en persona es la muerte de la ilusión.

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A Roger Manchell (5 de marzo de 1955)

Estoy bien, o tan bien como podría desear. Sinceramente, no podría decirle si realmente me proponía hacerlo o si mi inconsciente puso en escena un dramón barato. El primer disparo salió sin que me propusiera disparar. Nunca había usado la pistola y el gatillo era tan liviano que apenas lo toqué para poner la mano en posición cuando se disparó, y la bala rebotó en las paredes de azulejos de la ducha y salió por el techo. También podría haber rebotado en dirección a mi estómago. La carga me pareció muy débil. Se confirmó cuando el segundo disparo (el que debía hacer el trabajo) no salió. Los cartuchos tenían cinco años y supongo que en ese clima la carga se había descompuesto. En ese punto perdí el conocimiento ... No sé si si será o no un defecto emocional, pero no tengo absolutamente ningún sentimiento de culpa, ni siento la menor vergüenza por encontrarme con la gente en La Jolla que sabe qué sucedió.

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