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viernes, 24 de abril de 2015

BIBLIOGRAFÍA PATRICIA HIGHSMITH (I)

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PATRICIA HIGHSMITH (I)


BIBLIOGRAFÍA
  • Extraños en un tren (Strangers on a Train, 1950)
  • El precio de la sal / Carol (The Price of Salt, también conocida como Carol, 1952). Publicada originalmente con el pseudónimo de Claire Morgan y reeditado con su nombre 37 años después (en 1989) con el título de Carol.
  • El cuchillo (The Blunderer, 1954)
  • El talento de Mr. Ripley / A pleno sol (The Talented Mr. Ripley, 1955). 1ª novela de la serie "Ripley"
  • Mar de fondo (Deep Water, 1957)
  • Un juego para los vivos (A Game for the Living, 1958)
  • Ese dulce mal (This Sweet Sickness, 1960)
  • Las dos caras de enero (The Two Faces of January, 1961)
  • El grito de la lechuza (The Cry of the Owl, 1962)
  • La celda de cristal (The Glass Cell, 1964)
  • Crímenes imaginarios / El cuentista (A Suspension of Mercy, también conocida como The Story-Teller, 1965)
  • El juego del escondite (Those Who Walk Away, 1967)
  • El temblor de la falsificación (The Tremor of Forgery, 1969)
  • La máscara de Ripley / Ripley bajo tierra (Ripley Under Ground, 1970). 2ª novela de la serie "Ripley"
  • Rescate por un perro (A Dog's Ransom, 1972)
  • El juego de Ripley / El amigo americano (Ripley's Game, 1974). 3ª novela de la serie "Ripley"
  • El diario de Edith (Edith's Diary, 1977)
  • Tras los pasos de Ripley / El muchacho que siguió a Ripley (The Boy Who Followed Ripley, 1980). 4ª novela de la serie "Ripley"
  • Gente que llama a la puerta (People Who Knock on the Door, 1983)
  • El hechizo de Elsie (Found in the Street, 1987)
  • Ripley en peligro (Ripley Under Water, 1991). 5ª novela de la serie "Ripley"
  • Small g: un idilio de verano (Small g: a Summer Idyll, 1995)

EXTRAÑOS EN  UN TREN. El atractivo de esta novela radica en la idea de un crimen sin móviles, de un crimen perfecto. Dos desconocidos acuerdan asesinar cada uno al enemigo del otro, proporcionándose así una coartada indestructible. Bruno, alcohólico con problemas edípicos, homosexual encubierto, viaja en el mismo tren que el ambicioso y trabajador Guy. Tras una insólita conversación, Bruno fuerza perversamente a Guy a poner al descubierto su punto débil, la única fisura en su ordenada existencia. Guy desea verse libre de su mujer, por quien se siente traicionado y que representa un obstáculo para su prometedor futuro. Bruno le ofrece un pacto: él matará a ésta y Guy, a su vez, al padre de Bruno, a quien éste odia. Guy rechaza tan absurdo plan y lo olvida, pero no así Bruno, quien, una vez cumplida su parte, reclama al atemorizado Guy que cumpla con la suya.

CAROL.  Carol es una novela de amor entre dos mujeres que se lee con la misma hipnotizada atención que despiertan las novelas policíacas de la autora.
Therese es una joven escenógrafa que trabaja eventualmente como vendedora, y Carol, una elegante y sofisticada mujer recién divorciada. Ambas establecen una relación cuando Carol decide comprar una muñeca para su hija, relación que cambia para siempre el curso de la vida de la joven dependienta.
Construida como una novela de suspense, está llena de páginas de templada calma rotas por repentinas y odiosas alarmas, que son más frecuentes y más emocionantes que en las novelas de trama policíacas de Patricia Highsmith. Carol es la primera novela de tema homosexual que no termina trágicamente, pero la fragilidad de la felicidad es un subtema que impregna las páginas del libro; para Highsmith, la idea de felicidad está indisolublemente unida a la de peligro.

EL CUCHILLO. Walter es un joven y prometedor abogado que se encuentra desposado con Clara. Ambos residen en una bonita casa en un barrio residencial y, a los ojos de la gente, dan la imagen de la pareja perfecta. Pero Clara ha ido aislando a Walter, y a veces los sentimientos que despierta hacia él no se corresponden con esa imagen idílica que desprenden de puertas afuera. Cuando aparece asesinada Helen Kimmel, una respetable mujer de clase media, Carol comienza a pensar que el asesino es su esposo. A partir de entonces Walter se obsesiona con el crimen, y se formula dos cuestiones que le arrastrarán al fondo de una trama criminal: ¿por qué no ver en este asesinato el espejo de sus deseos más ocultos? ¿Por qué no matar a Clara?

EL TALENTO DE MR. RIPLEY. En "El talento de Mr. Ripley", quizá la más talentosa novela de Patricia Highsmith, hace su presentación su más deslumbrante personaje: el escalofriante y amoral Tom Ripley, arquetipo de un género al que Patricia Highsmith dio a luz y que se sitúa entre la novela policíaca y la novela negra, entre Graham Greene y Raymond Chandler, donde el más trepidante suspense se da de la mano con un desenfrenado análisis psicológico. Mr. Greenleaf, un millonario americano, le pide a Tom Ripley que convenza a su hijo Dickie, que lleva una vida bohemia en Italia, para que regrese al hogar. Tom acepta el encargo y de paso pone tierra de por medio a posibles problemas policiales al tiempo que se da de frente con Dickie y su amiga Marge, con quienes establece una confusa y enmarañada relación.

MAR DE FONDO. La reputación de Vic es impecable; por el contrario, la de Melinda, su esposa, es bastante dudosa. Guapa y divertida, tiene un amante tras otro y no se molesta en ocultarlo. Vic, curiosamente, parece comprenderlo y hasta encontrarlo gracioso. Un día Vic le cuenta a Joel, el amante de turno de Melinda, que ha matado a uno de los amigos de su esposa. Joel le cree, se asusta y pone pies en polvorosa, y poco después la inquieta Melinda reanuda sus aventuras amorosas con Charley, que tiene la desgracia de perecer ahogado en una piscina. Melinda asegura que ha sido un asesinato y que el responsable es su marido. Pero ¿quién es capaz de creer a Melinda? ¿Y alguien tan civilizado como Vic sería capaz de cometer semejante desafuero? En ésta singular novela Patricia Highsmith cultiva un particular y perturbador género negro centrado en el sondeo de sentimientos y en el retrato psicológico.

UN JUEGO PARA LOS VIVOS. Theodore es dulce y afable, Ramón es irascible y temperamental. Theodore proviene de una próspera familia alemana, Ramón nació en la pobreza. Theodore no cree en nada, Ramón es un católico practicante. Aparentemente, nada les une, excepto Lelia, la amante que Theodore y Ramón comparten amistosamente. Pero Lelia muere brutalmente violada y mutilada. ¿A manos de quién? En el círculo bohemio y desenfadado de artistas en el que se mueven Theodore, Ramón y Lelia en México, a nadie parece molestar el triángulo amoroso que se forma entre los tres amigos. El asesinato de Lelia desencadena una creciente tensión entre los dos hombres que la comparten como amante. Numerosas dudas se ciernen sobre el sospechoso natural: Ramón. Sin embargo Theodore decide proteger a Ramón de la policía y de sí mismo. ¿Acaso les une algo más que una buena amistad y su amor por Lelia? Patricia Highsmith presenta una intriga cargada de una gran dosis psicológica. La culpa y los celos dificultan la investigación de la verdad que se esconde tras tras la muerte de Lelia, pero mucho más complicado lo pone la intensa amistad entre Theodore y Ramón que sobrevive a la sospecha de que uno de los dos es un asesino.

ESE DULCE MAL. La narrativa de Patricia Highsmith destaca por la combinación de tramas insólitas con el estudio psicológico de sus personajes. El clima de sus novelas se halla permeado por la realidad alucinante del crimen en el entorno cotidiano y la facilidad para la perpetración de la violencia en la sociedad contemporánea. El protagonista de “Ese dulce mal” es David Kelsey –químico brillante e ingeniero jefe en una empresa de fabricación de plásticos- quien vive en una casa de huéspedes en la ciudad de Froudsburg, en el estado de Nueva York. Cada fin de semana David deja su pensión para pasar el tiempo con su madre enferma en una clínica de reposo; o al menos eso es lo que dice a sus pocos amigos y los demás residentes de la posada. De hecho su madre falleció años atrás, y él pasa sus momentos de solaz en una mansión antigua situada en un lugar apartado al norte del estado. La casa fue comprada bajo el nombre de William Neumeister –literalmente “nuevo amo” en alemán-, y allí David se devana los sesos pensando en Annabel, la mujer que perdió unos dos años antes y que se encuentra casada con otro hombre –un giro de los acontecimientos al que él se refiere como “la situación”-. Ni que decir tiene que David está peligrosamente obsesionado por ella, una obsesión que lo lleva a extremos cada vez más retorcidos...  

LAS DOS CARAS DE ENERO. La historia comienza con un encuentro casual en Atenas. Rydal Keener, un joven vivaracho y juguetón que recorre Europa en busca de aventuras y emociones, se tropieza con Chester MacFarland, un estafador de complejas identidades y en permanente fuga. El triángulo lo completa Colette, una joven seductora, esposa de Chester. El funesto encuentro da lugar a una ambigua relación a tres bandas entre estos norteamericanos desarraigados que vagabundean por Europa buscando algo o huyendo de algo. Y entre ellos se desarrolla un peligroso juego de maquinaciones, anhelos y patrañas que incluye el asesinato y un apoteósico clímax en las ruinas del palacio de Cnosos. Una perfecta muestra de la maestría de Patricia Highsmith para aunar el thriller, la novela psicológica y el drama existencial, y de su habilidad para construir perturbadores personajes moralmente ambiguos.

EL GRITO DE LA LECHUZA. “El grito de la lechuza” se desarrolla en un pequeño pueblo de Pennsylvania, y la historia comienza cuando el tranquilo e introvertido ingeniero Robert Forrester sale del trabajo cosa de una hora después del fin de su jornada laboral. Mentalmente destrozado por un reciente divorcio vicioso, se siente solo, triste y deprimido. Forrester ha desarrollado el hábito de detenerse en una aislada casa de campo y ver como una mujer joven y bonita se desenvuelve a través de sus mundanas tareas domésticas. Estos actos no se suelen interpretar exactamente como Forrester piensa. A fin de cuentas él no está interesado en la captura de una imagen de la muchacha desnuda o incluso con su novio, Greg. Para Forrester sus actos tienen una trascendencia inocua, aunque para obtener una mejor visión de ella deba abandonar su coche, arrastrarse hasta la casa, y ver a la chica en la oscuridad. Cada vez que esto ocurre se promete que será la última vez, pero siempre regresa, inexplicablemente atraído por la imagen de simplicidad y armonía interna que la mujer desprende. Es consciente que debe librarse de la obsesión que le afecta. Interpreta que quizás le ocurre porque nadie más llena su vida, ni existe nada atractivo que le rodee, excepto aquella joven apellidada Thierolf.

LA CELDA DE CRISTAL. En “La celda de cristal”, Philip Carter ingresa en la cárcel por un delito fiscal que no ha perpetrado -ha sido tomado como chivo expiatorio por los auténticos desfalcadores-. Su estancia entre rejas es breve pero angustiosa y no sólo cambia su vida y la de su familia, sino que altera su discernimiento sobre el bien y el mal. Si el relato es un alegato contra la violencia y el sistema penitenciario, no lo parece, por la ausencia de moraleja o refrán final. En las novelas de Highsmith normalmente el malvado sale triunfador, para hacernos ver que en realidad el malo no lo es tanto, y que el bueno tampoco es el colmo de la perfección. Carter, desde el momento de la tortura sufrida en la cárcel, y a través de sus relaciones con los abogados, la familia y otros reclusos, va transformándose en otro ser, drogadicto y despiadado. Para él, las cosas suceden sin más, y así debe ocurrir en la mente de las personas que se deslizan poco a poco en los mundillos de la violencia y el crimen.

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